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uish q intriga!! pronto!! q continue pronto!! q chulo!! ;-D
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La verdad de los cuatro deseos (1er capítulo)
I.- La oferta de hoy por solo 1.000€
Era ya demasiado tarde para tomar cartas en el asunto. Ni los últimos esfuerzos, llenos de rabia y de sufrimiento, iban a dar resultado. O por lo menos de momento.
La ignorancia de saber qué se había acordado en la reunión del lunes, rebrotaba los nervios que habían sido aparcados tras presentar el informe a primera hora. Hecho que había supuesto una liberación pero, sin sentencia firme, se convertía en una moratoria de su libertad.
La increíble facilidad para pintar de negro el futuro era característico en su persona. Era miércoles y nada sabía de lo suyo. Sin embargo las noticias de un próximo futuro las asimiló como otro problema añadido. Se predecían nuevos objetivos empresariales y poca previsión para asumirlos en su totalidad. Nuevas responsabilidades que, tomando la situación actual, no auguraban reconocimientos hacia el volumen de trabajo que tendría que absorber. Sobre todo porque se había dado cuenta que sus reclamaciones sobre su puesto de trabajo las había formulado en muy mal momento. Desmotivada, desganada y con la pena dentro, continuaba frente al ordenador pensando si valía la pena seguir esforzándose cada día. Sus dedos, más pesados que nunca, aporreaban las teclas. Su salud iba pasando factura y no tenía la economía como para poder afrontar con dignidad su recuperación.
La dignidad
Dignidad... La perdí por completo. Soy la “mileurista” estándar que, siendo una profesional, con tres años de experiencia en la misma empresa, con un afán de superación y de progreso personal y laboral desbordado, no obtiene más satisfacción que mil euros peladitos al final de mes, con pagas extraordinarias prorrateadas. ¿A que no me equivoco en mi afirmación? Y para colmo, ni reconocimiento, ni valoración por el trabajo realizado, ni libertad para la toma de decisiones, ni tampoco posibilidad de seguir luchando por esta compañía. Porque creo en ella, creo en mi, y creo también en la oportunidad de rentabilizar al máximo los recursos de ésta.
Esta es mi historia, aunque no tiene nada de particular. En esta España en la que los grandes centros de poder se miden por las riquezas acumuladas y no declaradas a la Administración, son muchos los “mileuristas” los que les arreglamos sus cuentas para camuflar todo tipo de estafas. Es por nuestro trabajo, y no por el de ellos, el motivo por el que este tipo de capitalistas continúan con sus fórmulas magistrales para llenar sus bolsillos sin que se rompan por las costuras.
¡Vaya por Dios! Nunca habría creído que me pudiera comparar con una costurera. Pero es que no paro de reformar y reforzar frunciendo las costuras todos los días para que no se le caiga una monedita del bolsillo a mi jefe...
Natalia se sentía culpable de todo y de nada. Pensaba en la parte inmoral y carente de valores que su trabajo tenía. Ella era una persona bastante flexible pero se exigía no abandonar lo único que le quedaba. Todo ello le provocaba una impotencia que se llevaba a casa todos los días. Pues eso, lo típico. No había luz en su rostro por las mañanas y menos al finalizar su trabajo. El gris de la ciudad le había inundado inclusos los recuerdos de la mejor época en la empresa. Nada se perfilaba igual. Todo se había convertido en una espiral... en un tornado que arrasa con todo.
Pronto tendría que dar el salto. Muy pronto. Continuará ©2006 Eva Mª C.J. - Reservados todos los derechos.
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