La verdad de los cuatro deseos
II.- Calidoscopio
Me gusta ver cómo desentono con el resto de la gente. Hoy me he levantado con una sonrisa y la gente se me queda mirando. Quizá sea porque tengan envidia. Como si ir en el metro a las 7:30h toda feliz y contenta no fuera de recibo. Hoy me he puesto el traje de Mafalda y veo los túneles de colores.
Tanto cambio de humor me va a pasar factura algún día... Espero que ese día me muera de risa. ¿Me acompañarías?
Esta chica se basta y se sobra. Natalia se sorprende a cada momento de ella misma. Nada había variado de manera importante desde que puso sobre la mesa su malestar en el trabajo y detalló las propuestas para solucionar esas cosas que le estaban arruinando el carácter.
La última noche había soñado que iba corriendo a toda velocidad por calles vacías, dando saltos, mirando atrás, sin llegar a ningún punto, pero hacia delante, riéndose a carcajadas. Las imágenes de cada escena parecían sacadas de un anuncio. Se aceleraban, se desaceleraban, se distorsionaban, se teñían de colores... Y es que el Photoshop también crea traumas...
La plaza del ayuntamiento no es excesivamente grande, pero resulta la medida ideal cuando te encuentras en medio. (Retumba en mi cabeza “TUNNELS” de Arcade Fire) Todas las flores de Valencia se concentran en este punto. Más de 20 puestos de llenos de color y perfume que, desde primera hora de la mañana visten de gala el mismísimo centro de la ciudad. Por eso me gusta tanto este lugar. Y cuando puedo, empiezo a dar vueltas sobre mi misma mirando al cielo... ufff que sensación... Ays!!! Me estoy mareando...
¿Pero qué estoy diciendo? Parece que esté haciendo el anuncio ese de compresas...NOOO, por favor... Con lo que odio esas cosas que ridiculizan tanto a la mujer. Y es que en el fondo algo de razón tienen. Tenemos una sensibilidad que da juego para millones de anuncios y caricaturas. Todo eso nos pasa porque, en contra de lo muchos piensan, nos sabemos reir de nosotras mismas. ¿Encontráis algo de cierto en esto? Incrédulos... jajaja
La fantasía
¡Ay, Natalia! En el momento que deja de ser una niña todo se vuelve monocromado. En plena explosión de colores, su imaginación le juega una mala pasada. Empieza a planear su venganza. (“CREEP” de RadioHead, “QUE NO” de Deluxe...) Por mucho que quiera, no sabe hacerlo. Por mucho que busque inspiración, tiene que admitir sus limitaciones. No sabe jugar al contraataque. Incluso cuando era jugadora de ajedrez, le entusiasmaba jugar con negras y odiaba el sentirse obligada a atacar por el hecho de llevar las piezas blancas. Y eso que llegó a ser semiprofesional, claro que, a su estilo.
¡Exacto! A mi estilo... no tengo ganas de malgastar algo tan bonito que tengo y que aprecio. Prefiero utilizarlo para esos “intentos de color” Para volver a dibujar la sonrisa de monalisa una y mil veces más hasta que quede perfecta. Mi fantasía me necesita. Mi fantasía necesita de mis ojos para que otros disfruten del cañón de colores que desprenden.
Natalia permite engañarse un poco más para seguir sintiéndose feliz. (Suena “La mujer esponja” Lori Meyers)
Continuará... 2006 Eva Mª C.J. - Reservados todos los derechos.
|
ARCHIVE
MY FRIENDS
ciudadanab
eremofobia nomenclaturas sirenita labsente psycoraquel marcos1977 nurinur bufon tristura piensaenfrio alhena FOLLOWERS ALL FRIENDS Eleonor's Journal Widgets: RSS | ATOM | JavaScript |


